dimarts, 18 de novembre del 2008

La musaranya va anar a Cuba...


Abandono per uns dies. Merescudíssimament m'agafo vacances. M'han dit que a Cuba hi falta gent. Així que maleta en mà i amb ressò d'havaneres (m'acabo d'adonar d'on surt el nom d'aquestes cançons populars catalanes "havanera"-"La Havana". Si és que quan una té poques llums...) em despedeixo per uns dies. Emulant "l'avi" de tots el catalans embarcaré (en el meu cas a un avió) i intentaré no morir "al peu del canó". Se m'acuden un munt de tontades, començant per una de les primeres classes que vam tenir a periodisme, amb aquell personatge que intentava dibuixar Cuba a la pissarra. Desvariejo, sí. Ara em quedo amb Buena Vista Social Club, que escoltaré per anar ambientant-me. Fins d'aquí una setmaneta i mitja!

dilluns, 17 de novembre del 2008

Per la porta gran



No tinc un interès especial d'escriure sobre Economia en aquestes pàgines. Prou que em toca fer-ho dia rera dia. Així que no ho faré, tot i que he de dir que la foto m'ha fet gràcia. Una gràcia que molt probablement la majoria de gent no l'hi trobarà. Intoxicació financera potser. Atenció al "torero" que ha deixat d'aquesta manera al més radiant símbol de Wall Street. Un tal "Manolito Subprime".

dijous, 13 de novembre del 2008

El mal humor de l'Arturo

Ahir una companya de feina ens va enviar un correu intern amb un article que havia escrit en Pérez-Reverte fa 10 anys. No cal dir que aquest senyor em sembla una persona intel.ligent, amb uns coneixements més que profunds sobre la història i la llengua espanyoles. Periodista que esperona i autor d'èxits que van des de La tabla de Flandes o El maestro de Esgrima al cèlebre Alatriste. És també un tipus d'aspecte malhumorat i em dóna la sensació que una persona no especialment fácil. Però tot això no té res a veure amb la seva feina i la seva capacitat de saccessajar conciències amb l'ajuda d'alguna paraula malsonant que altra.

Doncs l'Arturo Pérez-Reverte va posar negre sobre blanc el següent a les pàgines de "El Semanal" un 15 de novembre de 1998. Per celebrar el seu desè aniversari aquí el teniu. Es diu Los amos del Mundo. Per una servidora que treballa en qüestions d'economia i finances ha estat tota una sorpresa. O bé una sorpresa a mitges. A la redacció i amb els col.legues solem despotricar de la feina d'economistes i analistes financers. Mai són capaços de predir res de res. Quan ha passat i s'ha endut un munt de gent per davant, aleshores t'expliquen com ha anat la cosa. Ara, encertar-la amb com es bellugaran els diners l'endemà, ni de bon tros. Aquestes qualitats se les reserven els Soros del món, que mira que s'afarten a fer diners i demostracions de força i de "jo ja us ho deia".

I després trobem a aquest senyor, periodista, escriptor i membre de la Reial Academia Espanyola de la Llengua, que fa deu anys ja veia que les jugades de la vergonyosa banca d'inversió no anaven per bon camí. "Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva." He de dir que aquesta l'ha copiada de la Julia Roberts a Pretty Woman. "Tú no construyes nada", li deia a un embadalit Richard Gere quan aquest li explicava que treballava comprant empreses i venent-les a trocets. Arturo, ahí te hemos pillado!

"Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro. Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nobel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia."

"Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad." Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no. Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda."

Suposo que aquestes darreres frases les heu sentides i llegides a televisions, ràdios i premsa les darreres setmanes. El senyor Reverte es va avançar un any. Em trec el barret.

divendres, 7 de novembre del 2008

Puñeteros ricos



Constato que me he enganchado a una nueva serie. ¿Es buena? Está bien. Correcta. Guiones y personajes pasables. Sin embargo, disfruto como una loca con ella. Razón: básicamente sus actores, que convierten un entretenimiento sin mucho más en un tour de force interpretativo que hace difícil elegir al tiparraco más mezquino, más falso que un duro sevillano y a la vez más fascinante de todos.

Por cierto, estoy hablando de Dirty Sexy Money. Seré sincera. Empecé a verla única y exclusivamente porque el protagonista era Peter Krause. Para mi seguirá siendo siempre el Nate Fisher de Six Feet Under, pero reconozco que su personaje en Dirty Sexy Money, Nick George, le va como anillo al dedo. Nick es el hilo conductor de la serie. Un tipo honesto, agradable, íntegro y profesional contra un grupo de niñatos consentidos y problemáticos. Pero me da que Nick acabará siendo el mayor tiburón de todos, el más incomprensible y egoísta, en la misma línea que Nate. Ahí va mi pronóstico.

A los que residís en España, la dan en Antena 3. Yo, que me gusta esto de ver y escuchar a los actorcillos en sus lenguas vernáculas, me la he tragado en versión original. Una gozada. A destacar a Donald Sutherland, el cabeza de la familia más rica de Nueva York. Los Darling, unos Trump cualesquiera. Así nos presentan los títulos de crédito a la tropa.

Tripp Darling: The Empire Builder
Laetitia Darling: The sophisticated socialite
Patrick Darling: The Principled Politician
Karen Darling: The Professional Divorcee
Brian Darling: The Man of God
Jeremy and Juliet Darling: The well-behaved Twins

De todos ellos se tiene que encargar el pobre Nick George, el abogado de la familia y a menudo el "chico para todo". Reemplaza en el puesto a su padre, que ha fallecido en un accidente de avioneta provocado. Es decir, que alguien se lo ha cargado. El amigo Nick se cree que metiéndose en la familia podrá descubrir quién es el asesino. De momento, cada nuevo descubrimiento que hace le confunde un poco más.

Ningún Darling se salva de la quema. Yo me quedo con Sutherland, cuya sola presencia impresiona. Aunque quien se lleva la palma es el reverendo Brian, un personaje al que Incitatus pondrá en los altares. Mezquino, caprichoso, histérico y furibundo a la vez que totalmente perdido (¡y muy sexy!). El colectivo masculino apreciará en muchos sentidos a la "divorciada profesional". Aparte de ser guapísima, borda el papel. Y mención también para William Baldwin, el aspirante a senador de NY/presidente de Estados Unidos con gustos sexuales peculiares. William tenía la peculiaridad de ser el "Baldwin" guapo. Con el tiempo y los kilos ya es casi indiferenciable de su hermano mayor Alec. Aunque hay que decir que al igual que su brother, William es cada vez un actor más capaz.

dimarts, 4 de novembre del 2008

Happy-go-lucky

Estoy de malas pulgas últimamente. Una de esas malas rachas en las que se acumulan demasiadas cosas. Con semejante estado me presenté el sábado en el cine. La elección: Happy-go-lucky, del británico Mike Leigh. Igual se me pega algo, pensé. No se me ha pegado mucho. Supongo que iba al cine con la esperanza de encontrarme con una suerte de Amelie anglosajona, menos agraciada, menos dulce, más dada al alcohol y a las minifaldas. Todo eso sí que lo tiene. Pero en todo caso no es una Amelie. Claro que se me olvidó que la dirigía Mike Leigh, un señor que firmó Secretos y mentiras o Vera Drake. Fantásticas ambas, pero no especialmente útiles en un mal día. Por algún sitio he leído que Mike Leigh es como Ken Loach pero en bueno. Difiero absolutamente. Mike Leigh es muy bueno, pero el cine social de Ken Loach no es sólo comprometido. Cinematográficamente tiene también una gran calidad. He perdido el punto. Qué arrebatos me dan a veces…

Happy-go-lucky, centrémonos. ¿Conocéis a una de esas personas que ríen todo el día? Jajaja, jijiji, la vida es bella! Y tú piensas… ¿de qué te ríes? Acaban de decir que el Euríbor baja, o que llueve en Cuenca, o que el café se ha enfriado. En fin, Poppy, la protagonista de Happy-go-lucky encaja con esta descripción. Así que mi primera reacción fue de exasperación, nervios más tiesos que un rábano. Pero a medida que avanza el relato, Poppy va adquiriendo consistencia. No es ninguna loca con la cabeza en las nubes. Es optimista, buena persona y con la mente en todo el mundo menos en ella. También és desconcertantemente feliz. Pero está claro que la realidad le va dando sus palos, y con ellos, el personaje toma profundidad dramática, matizando ese optimismo radical e infantil. Y todo sin dejar de ser un cuento de clase media londinense.


Sobresale Sally Hawkins, abofeteable y estrujable a partes iguales. Payasa, tierna y ¡tan británica! Capaz de cambiar de registro en una décima de segundo para pasar de aborrecerla a adorarla. De reír con su inconsciencia a dejarte helada con su lucidez y calidez. Y sin dar pie al recurso fácil de la dramatización. Una vez más aplaudo la capacidad de los intérpretes británicos. Fantásticos.

Pues estas eran mis reflexiones de la noche de ayer, mientras preparaba las primeras lentejas de la temporada. Se hace saber que me han quedado muy ricas. Hoy os las pongo negro sobre blanco (las reflexiones, las lentejas las tengo en un tupper). Deberes: mejorar mis dotes culinarias. Si es que lo más triste es que me encanta cocinar, por qué no lo hago casi nunca? Con esta pregunta os dejo. Happy-go-lucky, ninguna maravilla pero muy visible en estos momentos de sequía en las carteleras.