
Siempre me ha sorprendido el tirón de los estadounidenses por las tartas. Será que el dulce no es mi sabor. Hay excepciones. El carrot cake de nuestro local preferido de Londres y el tiramisú hecho con cariño. Los yanquis, por el contrario, tienen debilidad por sus pies y parece que no conciben una buena comida sin un pedazo de tarta. Manzana, chocolate, mermeladas varias y frutos del bosque. Concretamente al pastel de arándanos –la tarta que menos clientes piden los clientes y que queda en el mostrador- es al que se acostumbra la protagonista de la última película de Kar Wai Wong. La càlida, sonora y heartbroken Norah Jones visita cada noche la cafetería que regenta el también herido Jude Law en Nueva York para compartir soledades y mordiscos de blueberry.
Desde allí, la buena de Norah emprenderá un viaje para tratar de reencontrarse que la llevará por Estados Unidos. Y Jude se quedará esperando en la cafetería. Ahí empieza una road movie de lo más atípico. Una road movie en la que el camino no es un fin en sí mismo. Las experiencias, las personas encontradas, la felicidad, el sufrimiento, el dolor y las alegrías sentidas en la carretera no parecen ser el objetivo del viaje. Es todo lo contrario a la Ítaca de Kavafis. Aquí el fin del trayecto acaba siendo lo importante, quizás por un guión mal hilvanado, aunque con momentos sentidos y de una belleza visual sorprendente.No hay un solo plano en My blueberry nights que no desprenda belleza. Es todo tan hermoso como soñado. Tanto que parece algo irreal. Mi compañero de butaca se debatía a la hora de decir cuál de los personajes era más arrebatador. El premio, que una servidora comparte, fue otorgado a Rachel Weisz. Simplemente sobrenatural. No obstante, Law, Jones, Portman i Straithairn no se quedan lejos. Demasiado bonito para ser verdad.
Releo lo escrito y me parece que estoy siendo demasiado dura con el director de Shanghai. Lo cierto es que My blueberry nights sin ser redonda es una película totalmente hipnótica y sugerente. Mentiría si dijera que salí del cine sin un buen sabor de boca y queriendo saber más sobre alguna de sus historias y sus personajes. No obstante, otros momentos son menos inspirados y evocadores. Problemas de haber puesto el listón tan alto con algo como In the mood for love (Deseando amar).

3 comentaris:
Joder, una pel·li que m'atreia ZERO a priori... i ara m'has fet venir ganes de veure-la!
Quines coses... el que fa una opinió. Que la gaudeixi!
Tot i el conduntent comentari que em vas fer l'altre dia: "A tu no t'agradarà". Continuo insistint que tinc ganes de veure-la; i ara amb aquest post encara més :)
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