dimecres, 10 de setembre del 2008

Pedorrismo

Atardecer de lunes en Madrid. Ante la perspectiva festiva del día siguiente parece obligado que nos sentemos en una terraza a tomarnos unas claras (con limón). Me llama “Y” para quedar. Decimos de encontrarnos en casa, craso error. Cuando llega, yo estoy haciendo el ganso en el sofá. Entablamos charleta y las cañas se alejan de nuestros pensamientos. “Y” me propone ver una peli, cosa que ya estando acomodada en nuestro fantástico salón (del que por cierto ya cuelga una preciosa foto de Paul Newman, gracias a las manitas de “X”) me suena a gloria.

“Y” me mira de forma maliciosa y me dice que justo se ha descargado una que quiere ver. Temblad. Os contaré de “Y” que es una niña inteligente, curiosa “de mena”, dada como nadie a dar trillones de vueltas a las cosas, interesada en el arte y la cultura, afamada lectora de literatura inglesa… Una joyita de criatura con una pega: una debilidad enfermiza por las pelis pedorras y romanticoides. La proposición “indecente” de la muñequita… Made of Honor, que no tengo ni idea de cómo han traducido al español, ni falta que hace. Lo curioso de la situación es que sin vacilación alguna yo dije: “ah, pues vale”. Hacer el ganso, pensar poco (miento, nada) y reir de la tontería me alejará por un rato de mis neuras varias.

Así que intentamos ver la peli en la tele, pero el formato no es compatible y nos obliga a tirar de portátil. Total, que vemos a Patrick Dempsey, actor de método donde los haya, intercalado cada cinco minutos con un salvapantallas (hay que decir que está guapo. Patrick, que no el salvapantallas). El argumento es fantástico. Viene a ser La boda de mi mejor amigo pero sin la mala leche que hace de ésta una comedia con sustancia. Aquí Patrick Stanislavski es un pijeras que se pasa por la piedra a todo lo que se menea menos a su superamiga monísima y encantadora (sic) de la universidad. Con ella es un solete, con el resto, un pedorro creido y completamente insustancial. Hasta que se da cuenta que está enamorauuuu, algo que pasa cuando ella está en Escocia y ha conocido a un mozalbete a lo William Wallace versión hortera que en dos días ya le ha pedido en matrimoño.

El pobre Patrick se queda a cuadros, sobre todo cuando ésta le pide que sea su "maid of honor", vaya, algo así como la madrina o dama de honor. Yo es que de bodas no entiendo, ni españolas ni de ninguna otra latitud. Me dan alergia y no hay anti-histamínico que lo cure. Patrick acepta el encargo para ver si consigue robarle el corazón mientras la ayuda a elegir la cubertería o a redactar los votos. Entretanto, va haciendo el ganso a mansalva y pone ojillos de qué buenorro estoy. Total, que se la lleva al huerto. FIN. Ñiguñiguñiguñí! (Ah, la vimos en inglés y sin subtítulos, que somos muy intelectuales).

La verdad es que nos reímos. Ahora que lo pienso, no sé de qué. Pero lo que más me preocupa es que “Y” sigue marcándome un gol tras otro. El otro día ya me coló un par de capítulos de Sex and the city… (también cayó la peli, horror, en el cine!) Me va a tocar imponerme porque esto ya pasa de castaño oscuro. La primera que cae es Smoke, que me traje el otro día de Barcelona. Quedas avisada…

P.S.: “Y” también me ha marcado un gol con este post. Diosssssssss, he escrito sobre un sucedáneo de Dirty Dancing!

6 comentaris:

Incitatus ha dit...

Y me tiene que explicar las claves para marcar goles, que conmigo Musaranya tiene una defensa más dura que la de un equipo entrenado por Mourinho y Clemente juntos.

llamémoslo X ha dit...

Grandes frases de la humanidad: "It takes a real man to become a maid of honor" Shakespeare? Joyce? Wilde? No! el buenorro de Gray's Anatomy! :)

Tendré que analizar tu definición de "y"...

PS: Gooooooooooooool!!!!!

Musaranya ha dit...

Menos cachondeíto, "X", que tu te vas a hartar... ahí queda la amenaza. Llega el invierno, empieza a llover o hace un frío tremendo en la calle, y con la calefacción puestecita apetece quedarse en casa viendo un dvd... y caerán de los "buenos"... no lo dudes! ;) Y lo que me voy a reir cuando veas por enésima vez la tercera temporada de Sex and the City o la fanstástica Dirty Dancing 2... Yo también gritar´: "goooool"

Y. (S' alter ego) ha dit...

En vista de las alusiones a mi persona en este blog, me veo de nuevo obligada a intervenir. No me voy a defender sobre las injurias vertidas sobre mi persona, porque, la verdad, exceptuando lo de “debilidad enfermiza”… TODO lo demás es cierto!!

Lo que sí que haré será explicar al respetable algunas de las bondades que tienen este tipo de películas. Sé que como regla general son irreales, con guiones patéticos y actores infumables (mejor dicho, inmirables) pero voy a destacar algunas de ellas aprovechando la ocasión de que ésta va a ser la última vez en la que van a aparecer en este foro.

Algunas son auténticas obras de arte (¿me lo van a negar de “Amelie”?), otras tienen guiones más que estupendos (véase el de Nora Eprhon de “Cuando Harry encontró a Sally”... ojala se hubiese dedicado únicamente a escribir y olvidado su faceta de directora); apariciones de grandes actores (por poner un ejemplo cercano, el gran Sydney Pollack en “Made of Honor”; pero en Love Actually podría nombrar muchos); suelen contar con buenas bandas sonoras (de nuevo me he de remitir a “Cuando Harry encontró a Sally”) y a menudo protagonistas de alegrar la vista (en “Cuatro bodas y un funeral” pueden elegir entre Hugh Grant, Andy McDowell, Kristin Scott-Thomas o incluso John Hannah).

Sin embargo, tal vez lo más destacado es esa sensación de buen rollismo del que se embriaga una cuando, ya desde el principio de la película, sabe que va a acabar con una sonrisa en la boca porque tiene asegurado que no va a haber sorpresas, que el tío malote-pero-reinventado-por-amor y la tia-panfila-pero-encantadora-que-en-contra-de-todas-las-apuestas-se-liga-al-buenorro, van a acabar felices y comiendo perdices. (Con el respeto a esa gran escena entre Keira Knighley y el amigo de su marido en “Love Actually”, que la deja a una… ). Y si el buen rollismo inicial se sucede de carcajada (leáse “Bridget Jones”) ¿qué más puedo pedir?

Si es que, en el fondo, lo mejor de ese lunes fue ver a la Musaranyeta reir con un Dempsey que tropezaba dos veces con el mismo… camarero!!! Sinceramente, creo que valió la pena transportarla a la más ¿tierna? adolescencia aunque fuera a golpe de golazo por la escuadra!!

Desde aquí, mi agradecimiento a que en este blog en el que se habla de algo tan serio como el séptimo arte, se le haya hecho un huequito al que, si me lo permite el respetable, querría llamar el sexto y medio: las películas pedorro-romanticoides (aunque haya sido a costa de una ahora muerta de vergüenza Y.)

PS: Por cierto, con toda la tontería, ayer pude disfrutar de esa gran “Smoke”. Entre millones de cosas déjenme que destaque dos: a) su moraleja: “Cada día es lo mismo pero es diferente”; y b) el “You are innocent when you dream” poniéndole banda sonora a ese Cuento de Navidad.

PS1: Incitatus… no sabría que decirle… Musaranyeta es un espíritu libre al que hay que dejar volar a su bolilla cinematográfica/artística, pero a veces sorprende... Yo aún alucino del hat trick de los últimos días!!!!!

PS2: Llamémoslo X... La definición es certera, me temo… pero prometo que, ante una cartelera, acataré el resultado de toda negociación pacífica.

PS3: Musaranyeta, creo que los goles seguirán cayendo en tu portería… Estas películas que conforman mi “debilidad enfermiza” se disfrutan mucho más en compañía de una buena “XX” que de un “XY” o de “Llamémoslo X". :)

Musaranya ha dit...

Atención a la respuesta de "Y"... casi me convence! (ehhhhhhh, he dicho CASI! ;)

llamémoslo X ha dit...

Olé la apología del pedorrismo de "Y"!!! :)

Musaranyeta, has vist el que diu? s'estima més mirar pelis d'aquestes amb tú...jo no puc fer més que respectar-ho :) (sorry si hay fallos..el meu català mig oblidat...)