dijous, 11 de setembre del 2008

Y Harvey nos contó un cuento

Plano fijo del actor. Empieza a contar una historia y, lentamente, el zoom nos acerca a sus facciones. Se trata de un cuento. ¿Cuánto hace que no os cuentan un cuento? Yo, cuando el mono aprieta, me pongo un ratito Smoke y dejo que la voz de Harvey Keitel me deje soñolienta y con una sonrisa en los labios. Ese Auggie lúcido y poético que no importa el tiempo que pase, sigue abriendo a diario su tienda de tabacos. El Auggie que a las ocho de cada mañana capta con su cámara un instante de su esquina del barrio neoyorquino de Brooklyn y luego lo atesora en su álbum de fotografías. Auggie, desaliñado, sencillo y sensible, capaz de sorprender con cada palabra y cada gesto. Poesía y humanidad desprovistas de excesos intelectuales. Un gustazo.

Y ante sus palabras, la mirada siempre sorprendida, cómplice y admirada de Paul, escritor brillante pero atascado, curioso, triste y cercano. La antítesis de lo que desprenden en general novelistas, ensayistas y poetas. Tal vez una parte de cómo le gustaría ser al aquí guinista Paul Auster. Simpatía y cariño por un escritor que no nos aburre con su genio ni su egocentrismo. O quizás, en mi caso, simpatía y cariño por su artífice de profunda voz, William Hurt.

Qué contradicción que deteste tanto el tabaco y que me guste tanto Smoke. Desde la primera anécdota humeante de Sir Walter Raleigh y su reina Bessy, a la voz rota e inconfundible de Tom Waits poniendo música de feria al cuento de Navidad de Auggie. Pero sobre todo, me quedo con ese relato final de Harvey.


Innocent When You Dream
The bats are in the belfry
the dew is on the moor
where are the arms that held me
and pledged her love before
and pledged her love before

It's such a sad old feeling
the fields are soft and green
it's memories that I'm stealing
but you're innocent when you dream
when you dream
you're innocent when you dream

Running through the graveyard
we laughed my friends and I
we swore we'd be together
until the day we died
until the day we died
made a golden promise
that we would never part
I gave my love a locket
and then I broke her heart
and then I broke her heart

3 comentaris:

Y. (S' alter ego) ha dit...
L'autor ha eliminat aquest comentari.
Y. (S' alter ego) ha dit...

Gran película; sí, señora Musaranyeta! A ver cuando me "vuelves a obligar" a ver una de estas!!! :) Pero vaya fracaso que no nos acordáramos de la dirección de esa esquina en Brooklyn en nuestro viaje por los New Yorkins... :(

Incitatus ha dit...

Oh! Quin gran descobriment va ser Smoke, evidentment recomanat per Musaranya. Per sort, amb aquesta peli vaig demostrar prou entusiasme, no com amb "The Indian runner"... així que Y vigila si no mostres prou acceptació davant les recomanacions musaranyesques ;-) Per cert, no t'ho vaig dir l'altra dia però evidentment estas convidada a visitar el meu blog Herodotiano